

Guayaquil es la ciudad más grande de Ecuador, la que combina urbanización y naturaleza con armonía y elegancia, en donde se encuentran lindas avenidas y grandes parques. Lo primero en visitar allí fue el Malecón 2000, una larga y moderna pasarela al costado del río Guayas. Caminando a lo largo del malecón, se llega a la intersección con la calle 9 de Octubre, en donde se encuentra el monumento que conmemora el encuentro entre Bolívar y San Martín.
Siguiendo nuestra visita por el centro de la ciudad, fue el turno de visitar el parque de las Iguanas. Todas sueltas trepando árboles, caminando por los senderos o bien recostadas sobre el césped, se muestran las iguanas y se dejan tocar sin problema estos animales exóticos de varios tamaños que, a pesar de los carteles que prohíben alimentarlos, la gente se acerca y da comida.
A continuación, previo paso por la catedral, visitamos la feria de artesanos y la Bahía, donde miles de puestos se levantan para ofrecer vestimentas, artículos de electrónica, películas, zapatos, etc., y que, regateo mediante, aprovechamos para comprar algunos recuerdos para la familia. La última visita que hicimos en el día con el tour que Javi improvisaba para nosotros, fue a observar algunas tortugas galápagos, que alcanzan a vivir cerca de trescientos años y que si se las espera con paciencia, se las puede observar moviendo tranquilamente ese enorme cuerpo.
Por la noche, el maestro pizzero Nicolás, deleitó a la familia de Javi y preparó riquísimas pizzas para todos.
El día Domingo estaba reservado para visitar el Parque Histórico de Guayaquil, junto con otros CouchSurfers de Guayaquil. Pagando U$S 4 la entrada, podía visitarse un zoológico con diversos tipos de animales y plantas: manglares, bananos, plantas de café y cacao, lobos, nutrias, monos, patos, gallinas, gallos y mucho más. También, visitamos una réplica del Malecón 1900 con casas idénticas a las de aquella época, reconstruidas con los materiales auténticos y en la sección de tradicionales, disfrutamos de una payada muy entretenida y también de una obra de teatro que recordaba los momentos del boom cacaotero en Ecuador.
Si bien ese día era el que teníamos pensado dejar Guayaquil, lo postergamos para el lunes 1 de Febrero a la noche. Durante ese día, paseamos con Nico por el centro mientras Javi estaba en su horario de trabajo. Lo novedoso de ese día es que fuimos a ver "Una noche en el museo II", en el cine IMAX, con pantalla súper gigante, con una sala de cine en forma de cápsula y en donde se crea una sensación de ser parte de la película.
Así fue nuestro último día en Ecuador, un país increíble y hermoso, en donde en cada lugar, más allá de la intervención del hombre, la naturaleza ocupa el primer plano y se deja disfrutar tal cual es. Por último, como se lo merecen, agradezco a Abraham, nuestro CS en Salinas, y a Geovanny y toda su familia. Ellos formaron parte de nuestro recorrido por su país y dejaron un recuerdo imborrable, porque de una u otra forma, aportaron su granito de arena para contagiar con su alegría y su estilo nuestro viaje.
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