miércoles, 6 de enero de 2010

4 al 6 de Enero - Bucaramanga




El 3 de Enero, luego de la playa en el Rodadero y después de organizar nuestras mochilas, fuimos a la terminal de Santa Marta para tomarnos un bus con destino a Bucaramanga pero como no conseguimos inmediatamente tuvimos que esperar como 3 horas porque el único bus con asientos disponibles para ese día salia a las 21.45 por la empresa Copetran (90000 COP cada uno).
Llegamos a Bucaramanga a las 6.30 de la mañana. Hizo mucho frío en el viaje producto de lo fuerte que ponen el aire acondicionado. Algo nos habían prevenido acerca de eso, pero pensamos que con una camperita ya lo ibamos a pasar: no fue así. Pasamos mucho frío e intentamos taparnos con una toalla que teníamos a mano en la mochila.
Bucaramanga se nos presentó muy diferente a las ciudades del Caribe colombiano: la ciudad es limpia, el tránsito es mucho más organizado, con dos vías separadas, una para cada mano, en muchas de las calles de la ciudad; una ciudad con mucho verde, árboles por todos lados y con un paisaje montañoso. Tania, nuestra CS, nos dijo que Bucaramanga es el mejor "vividero" de Colombia, y un cartel en el centro de la ciudad intenta convencerte: "Bucaramanta, la ciudad bonita de Colombia".
Como dije antes, aquí nos recibió Tania, en FloridaBlanca un pueblo a 10 min de Bucaramanga. Luego de la presentación de cada uno de los integrantes de la familia, la madre nos llevó al centro de Floridablanca y nos hizo probar las obleas, deliciosas y muy dulces!!!. Por la tarde, visitamos Girón, un pueblo a pocos minutos de aquí, cuyo estilo colonial intenta mantenerse en varios rincones, con calles empedradas, balcones, ventanas con rejas y grandes puertas. Luego vistamos el centro de Bucaramanga, la plaza principal y Tania nos invitó a comer hamburguesas en el Garage dentro del shopping Florida.
Para el final del día, cuando volvimos a la casa, el desafío fue probar las hormigas culonas. No son ricas, pero tampoco son feas: era el desafio y lo pasamos.
Al día siguiente intentamos ir a unas cascadas cerca de la casa de Tania pero mientras ibamos en camino nos dijeron que a eso de las 10 am era posible que nos atraquen asi que decidimos no subir y hacerlo en un horario más seguro. Entonces volvimos a la casa y presentamos nuestro desafío a la familia: probar el tradicional mate rioplatense. Solo a Nubia, la madre de Tania, le gustó, al resto no.
Más por la tarde volvimos al centro de Bucaramanga, esta vez, a la zona de cafés, Cabecera. En primer lugar, estuvimos por la Parque de las Palmas, recorriendo y sacando fotos. Luego, volvimos a degustar un riquísimo Juan Valdez en el centro comercial Cabecera 4ta etapa.
Ya casi de noche, Tania nos invitó una cerveza Club Colombia en uno de los bares de la zona. Allí también llegaron otros CS de Barranquilla y de Bucaramanga y fue momento de compartir experiencias y chismes de la comunidad de Couch Surfing. Cuando surgen estas reuniones uno se da cuenta de lo enorme que es la comunidad, las cosas maravillosas que se pueden lograr con CouchSurfing y lo lindo que es para uno el hecho de conocer gente de todo el mundo, no sólo para intercambiar experiencias, culturas, etc. sino principalmente para hacer amigos por todos los rincones del mundo.
Ya 6 de Enero, bien temprano nos levantamos para visitar el mirador del Cañon de Chicamocha. Para llegar, debe tomarse un bus desde Pie de cuesta cuyo precio es de 5000 COP o más. Uno puede contratar el servicio que viaja hasta allí o bien contratar por su parte el servicio, principalmente cuando el grupo de persona son muchas. Desde el mirador se observa la grandeza del lugar, los movimientos del relieve, las rutas que atraviesan las montañas, el río y la inmensa cantidad de árboles que tiñen de verde el paisaje. Desafortunadamente no ingresamos al Parque Nacional Chicamocha porque debíamos volver a tiempo para hacer parapente. Finlmente no hicimos ni una ni otra cosa porque de tan cansados que estabamos nos quedamos dormidos y no llegamos a tiempo para hacer parapente.
Lo último de nuestra estadía en casa de Tania en Bucaramanga, previo a viajar a Bogotá, fue preparar pizzas caseras para todos. Obviamente, Nico fue quien las hizo y yo colabore ayudando en la elaboración y también con el diseño y presentación de las pizzas. Fue muy lindo conocer esta ciudad y sinceramente, nos quedamos con ganas de conocer más cada rincón, principalmente de hacer turismo aventura. Sin embargo nos fuimos muy contentos, porque más allá de la hermosura de la ciudad y el paisaje que la rodea, la calidez y la amabilidad de Tania y su familia nos hicieron sentir parte de ellos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario