El Machu Picchu era la razón por la que estábamos viajando. Ya desde que llegué de mis vacaciones en Enero de 2008 sabía que el verano siguiente iba a conocerlo, sea como sea.
Todo comenzó en la casa de Wilman, cuando con todos los viajeros allí reunidos, decidimos unirnos y contratar juntos la excursión. Fue así que entre todos, nos levantamos el sábado 3 de Enero, bien temprano y nos fuimos hacia
Nosotros pagamos 40 soles cada uno (éramos 10) y nos llevó directamente a
La ruta hasta Santa Teresa es complicada. Muy poco lugar para dos automóviles, el precipicio besa los neumáticos y la altura empieza a molestar. Nosotros habíamos desayunado un yogurt y nos cayó muy muy mal porque el camino es mucha curva y el conductor levantaba la velocidad por riesgo de derrumbe. Debíamos pasar rápido.
Ya en
A Aguas Calientes llegamos aproximadamente a las 6 de la tarde. Mucho para hacer no había. Nos sentamos un poco a descansar y luego sacamos las entradas para el Machu Picchu. Nosotros pagamos 62 soles porque teníamos carnet de ISIC. Sin carnet sale 126 soles. Nos alojamos en el hostal IntiWasi por 25 soles los tres, luego de regatear bastante.
Luego de que la lluvia nos impidió subir el domingo, el lunes fue el gran dia. Partimos 3.30 de la mañana desde el hostal rumbo a lo que buscamos desde que salimos de Bahía Blanca... Era de noche, pero con las linternas nos iluminamos el camino hasta que luego de 50 minutos de subir escalones sin parar mucho para descansar, llegamos a la entrada del parque. Eran aproximadamente las 5 am y el parque abría a las 6.
Llegada la hora tuvimos el honor de haber sido los primeros turistas del día en ver como se asoma imponentemente la ciudad escondida. Es increíble, todo hecho a la perfección, cada cosa con un significado bien justificado. También inmediatamente reservamos número para subir al Wayna Picchu, que solo entran 400 por día, al cual subimos a las 10 de la mañana, así que todo el tiempo anterior desde las 6 fue para explorar la ciudadela. No se como contarles lo que es, tienen que estar ahí, verlo, sentirlo, ponerse en contexto histórico para ver cómo pudieron hacer semejante cosa.
La subida al Wayna Picchu es tremendamente exigente, cansadora, aunque no voy a ser tan extremista para decir que alguien que no tiene buena condición física no puede hacerlo. Había gente grande que poco a poco fue subiendo. Así que no se desesperen. Era hora de almorzar, y lo hicimos allí arriba. Desde arriba se ve tan pequeño lo que realmente es enorme. El paisaje es hermoso, para detenerse y admirarlo. Es genial, impresionante, maravilloso y está muy bien elegido para ser de las 7 nuevas maravillas del mundo.






















PELICULAS EN DVD dijo...
ResponderEliminarQue bueno conocerlos en el viaje muchachos, en la proxima yo conocere Argentina y espero conozcan Colombia... gran experiencia la que compartimos en Cusco y Machupicchu: saludos desde Bogotá
Rodolfo
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