jueves, 31 de diciembre de 2009

28, 29 y 30 de Diciembre: Parque NacionalTayrona



Bien temprano nos levantamos el 28 de Diciembre para viajar hacia Santa Marta. El bus nos costó 22.000 COP y llegamos aproximadamente al mediodía. En el camino tuvimos algunos inconvenientes. Por ejemplo, en Barranquilla el bus rompió el aire acondicionado y tuvimos que cambiar de unidad. Por suerte en otro que justo salía, había dos plazas disponibles asi que las ocupamos Nico y yo.

Al llegar a Santa Marta, el calor nos recibió nuevamente, cargamos nuestras mochilas al hombro y luego de llamar a Jairo,nuestro couch averiguamos en la terminal el precio del pasaje hacia nuestro próximo destino que era Manizales.No sale nada desde allí, por lo que vamos a cambiarlo: iremos a Bogotá o a Medellín desde aquí.

Finamente tomamos un taxi hasta la casa de Jairo. Lo primero que hicimos luego de dejar nuestras mochilas, fuimos al supermercado a hacer algunas compras para nuestros almuerzos de los próximos días, ya que inmediatamente nos fuimos para el parque Tayrona. Para llegar al parque tomamos un taxi hasta el Mercado de la ciudad que nos costó unos 4000 COP y desde allí un transporte público por otros 4000 COP cada uno que nos dejaría en el Zaíno, la entrada principal al Parque NAcional Tayrona. Nos habían dicho que la entrada costaba unos 13000 COP, sin embargo, para extranjeros nos valío 34000 COP. Ya un primer dolor de cabeza tuvimos dado que no lo esperabamos y era un dinero que se excedía demasiado de lo que teníamos presupuestado. Una vez, pasada esta situación, tomamos un bus por 2000 COP hasta el "parqueadero" y desde allí comenzó una larga y dura caminata hasta la primer playa, Arrecifes. Son más de cuarenta minutose a través de la selva que forma parte del parque, por angostos caminos que, además de estar muy embarrados por las lluvias de los días anteriores, estaba repleto de bosta de los caballos que llevan las mercaderías a los campings de la costa o a la gente que no quiere caminar. Así y todo, llegamos a Arrecifes, el primer camping, pero en el cual no se puede acampar fundamentalmente poruqe no es una playa apta para meterse en el mar. Sin embargo, mucha gente lo hace allí por su cercanía a La Piscina, la playa vecina. Nuestra caminata siguio por otros treinta minutos más aproximadamente hasta la parada del camping El Cabo San Juan del Guía, más caro que el de Arrecifes, pero con playa apta para bañarse. Allí acampamos por 15000 COP cada uno la noche. Inmediatamente después de armar la carpa, tomamos unos mangos de nuestra compra y junto con las mortadelas y los panes, almorzamos, Si!!! eran aproximadamente las 17.30hs y recién estabamos comiendo por primera vez en el día desde que salimos de Cartagena.
Lo que continuó por ese día no fue mucho porque la noche llegó al instante. Sin embargo, al otro día comenzamos a explorar las playas. Durante la mañana fue más bien tiempo de caminatas por el parque dado que estuvo nublado. A medida que el sol fue asomando, comenzamos a aprovechar las vistas increibles que el parque facilita a los turistas y más tarde, aprovechamos el mar, que no se compara con la claridad y la calidez de la Playa Blanca, pero su encanto está en la combinación de dos ecosistemas, playa y selva, que le da un toque exótico y lo pone en otra categoría respecto de las playas convencionales.

Más tarde, levantamos campamento y nos dirigimos hacia Arrecifes. En el camino paramos un rato a descansar en La Piscina y conocimos a una señora con su hijo Carlos, quienes luego de unas charlas nos ofrecieron ayuda en Bogotá, para cuando estuvieramos allá. La Piscina es una playa donde el mar se explica por su nombre. Es muy tranquilo, casi sin olas por la existencia de una barra de coral que disminuye la intensidad de las olas que provienen del mar abierto.

El día 30 de Diciembre no nos recibió de la mejor forma: una intensa lluvia nos despertó por la madrugada y ya la carpa empezaba a ceder y algunas gotas comenzaban a mojarnos. La lluvia se intensificó, nos mojamos todos y hasta se había formado un charquito en nuestra carpa, las bolsas de dormir estaban mojadas, y nuestros cuerpos aún más, pero por suerte el calor hizo que fuera una situación manejable. Era nuestro último día en el Tayrona y más que despedirnos, el Parque parecía que nos echaba a baldazos de agua.
Así y todo, levantamos campamento y nos dirigimos hacia una playa intermedia entre Arrecifes y la Piscina, que suele ser muy tranquila pero por el viento que había estaba muy picada. Fue cuestión de pasar un rato hasta que llegó la hora de marcharnos hacia la ciudad nuevamente.

domingo, 27 de diciembre de 2009

27 de Diciembre - Cartagena de Indias


Y si, como dije antes, volvimos a Cartagena, una ciudad con una alegría increible. La música suena a toda hora, la gente baila, se ríe y disfruta cada día de la mejor manera y con alegría como si nada más importara, solo pasarla bien. Los vendedores ambulantes ríen, los policías son muy gentiles, hasta los choferes y la gente de las "busetas urbanas" hacen sentir al turista como parte de ellos a tal punto que sólo de escucharnos preguntar cómo hacer para llegar a tal o cual lugar, ellos interrumpen la conversación para darnos su ayuda. Así se vive en Cartagena, con 30 grados y mucha humedad, con gente que está "a la orden" como ellos dicen a medida que vas pasando por sus puestos de venta.
Era el último día que teníamos para recorrer Cartagena antes de partir para Santa Marta. Amanecimos sin despertador a eso de las siete de la mañana y no pasaban las 8 que ya estábamos en el cento histórico sacando fotos y fotos. El calor agobiaba, pero recorrimos la ciudad amurallada y cada una de sus angostas calles, coloridas y con sus balcones típicos. Allí, visitamos el museo del Oro, el Camellón de los Mártires, los cañones sobre la muralla, la Plaza de los Coches, la Catedral, el Palacio de la Gobernación, etc.
Luego, pasando el mediodía, nos fuimos a Bocagrande, que es la parte más moderna de la ciudad. A mi parecer, esta parte de la ciudad no tiene nada de otro mundo, sino que se limita a locales de comida tipo McDonald`s a una cuadra de la playa. Según lo que nos comentó el padre de Jorge, nuestro couch, es muy al estilo norteamericano, con estos locales sobre una calle que los separa de la playa.
En Bocagrande almorzamos, pero los precios eran bastante superiores a lo que estábamos dispuestos a pagar. La solución fue entrar a un supermercado y comprar un poco de mortadela de pollo, panes y una botella de agua, todo por poco más de 6000 COP. Aquí fue que compramos nuestro souvenir de Cartagena: una remera cada uno con una estampa de la ciudad, que luego de un eficaz regateo conseguimos dos a 20.000 COP cuando ese era el precio para sólo una unidad.
Sin mucho que recorrer por estos lados, volvimos a casa de Jorge. Le entregamos nuestro regalo (mate y bombilla) por su gentileza de darnos alojamiento durante estos días. El nos entregó un libro sobre Cartagena, que luego tendremos que sortear con Nico para ver quién se lo queda. Seguidamente, le enseñamos el ritual del mate, pero debido al calor solamente tomamos tereré con jugo de ananá (piña). Sin embargo, para que realmente pruebe el mate argentino, calentamos un poco de agua en una olla, y luego la servíamos de a tasitas en el mate porque no tenían ni pava ni termo. Más tarde, se sumó el padre de Jorge, y en el comedor de su casa comenzó a las cinco de la tarde una charla sobre música, cine, política, economía, deporte, guerrillas y varios otros temas, que se prolongó hasta las once, luego de que también les hicieramos probar el mate y ellos nos invitaran la cena: arroz chino (con camarones, pollo, etc.).

sábado, 26 de diciembre de 2009

24, 25 y 26 de Diciembre: Playa Blanca, Isla de Barú.



El 24 de Diciembre nos levantamos alrededor de las 5.30 de la mañana para ir a la Playa Blanca en la Isla de Barú. Jorge nos acompañó hasta la parada del transporte que nos llevaría. Para llegar a Playa Blanca hay que tomarse una "buseta" hasta Pasacaballos, al cual arriba luego de unos 30 minutos de bus. Lo siguiente, es cruzar con el ferry (2000 COP cada uno) al río Magdalena y una vez del otro lado o bien caminar, o que te lleve una moto por 15000 COP cada uno. Eso fue lo que hicimos.
Luego de unos 20 minutos se llega a Playa Blanca, un lugar sin electricidad y en donde los precios son caros porque las cosas llegan por barco nada más y eso lo encarece. Allí en la playa nos atendió Margarita: el arreglo fue acampar gratis a cambio de que le compraramos el almuerzo a ella. Eso no creo que importe mucho cuando empiece a contar que no alcanzaban a ser las 8 de la mañana y las nubes se corrieron para dejar un dia espectacular ta que no pasaron 15 munutos y ya nos habiamos metido al mar. Agua celeste super clara transparete y cálida, desde donde se pueden ver corales y peces nadando por ahí y arega beige casi blanca. Lo único que dijimos en ese momento fue: "esperemos que nos alcance la batería de la cámara". Muchas fotos estaban por venir.
Después de los primeros chapuzones me puse a jugar con un chiquito que andaba por ahí, se llamaba Natanael, y era el nieto de Margarita, la dueña del lugar donde parábamos. En realidad no sé si decir dueña o que, porque no estoy seguro que exista derecho de propiedad de esa parte de la playa, pero todos se manejan así, se repartieron la playa y cada uno se encarga de atender y cobrar a los que paren en su parte. También en esa mañana tuvimos una pelea con un vendedor ambulante. Son terriblemente insoportables. Resulta que nos ofreció almejas con limón. Le dijimos que no queríamos y nos ofreció una de gentileza y la otra la pagábamos. Pasa que comimos la primera y la otra no queríamos porqueno teníamos dinero suficiente para estar tres dias en la isla. Asi... nos siguió por toda la playa intentando cobrarse la que supuestamente era de gentileza: "comió mucho, comió mucho" decía, y era él quien insistía que probáramos. Lo solucionamos con 1000 COP y nunca más molestó.
Llegó el mediodía, llegó el almuerzo a la sombra: arroz con coco, pescado y ensalada de lechuga y tomate. Luego continuamos sacando fotos por ahí o bien tirados en la arena o metidos en el agua.
El atardecer tambiés es muy lindo en esta playa, principalmente porque el sol se oculta en el mar. Aquí se hace de noche alrededor de las seis de la tarde y las actividades comienzan a terminar poco a poco a partir de esa hora. Nosotros nos quedábamos sentados en reposeras mirando el mar y charlando.
Qué hicimos para Navidad? Eran las 8pm y estábamos muy cansados. Así nos fuimos a dormir una "siestita" hasta eso de las 22.30 que fuimos a cenar algo ahí a un carrito de la playa, el único que quedaba abierto. Esta vez, tocaron los "perros calientes" con queso y varias salsas. Lo dejamos fiado porque habíamos llevado muy poco dinero. La esposa del dueño del carrito viajaba seguido a Cartagena, asique a la vuelta nos acompañaba y le pagabamos ahí mismo. Eso nos salvó, porque de lo contrario no nos alcanzaba para cenar jajaj!.
Alrededor de las 23 horas ya no había nadie dando vueltas por la playa. Nos habían dicho que iba a haber una fiesta de navidad con fogata pero nada de eso hubo. El sueño podía más que nosotros, pero no nos preocupó demasiado dormirnos antes de las doce de la noche. La Navidad ya la habíamos festejado mucho antes en esta playa, tan simple pero a su vez tan inolvidable.
Aunque les suene a mentira, el 25 de Diciembre nos levantamos a las seis de la mañana nuevamente. A esa hora o incluso más temprano acá comienza el día, principalmente por lo que comenté antes que se hace de noche a las seis de la tarde. Nuestra razón por haber madrugado se encuentra principalmente en el calor y la incomodidad de la carpa que se sumaba al leve ardor producto de la exposición al sol. El problema de levantarnos tan temprano es que el día se te hace eterno pero nosotros aprovechábamos al máximo el tiempo que el sol brillaba.
Con más y más continuas puestas de protección solar, lo nuestro continuó con más de lo mismo: Sol, playa y mar. En una caminata por la playa compramos un mango para comer sentados por ahí. Riquísimo!!!!!!
El 26 de Diciembre fue el día que tuvimos que dejar la playa. Nos embarcamos en una lancha por 15000 COP cada uno a eso de las 16.30 y llegamos a Cartagena nuevamente. Muy cansados, dimos unas vueltas por el centro, sacamos algunas fotos, pero el paseo en serio quedó para el próximo dia.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

23 de Diciembre: Cartagena de Indias


Buenas!!! Cómo empezar a contar el viaje?

Bueno, sin dudas por el viaje en avión porque fue la primera experiencia para los dos en esto. Estuvo bueno, pero tampoco nada del otro mundo, aunque las sensaciones de vértigo cuando cambia de dirección o bien cuando sube o baja, son tremendas. Ni hablar del paisaje, màs aún cuando esta nublado y parece que estas sobre un colchón de algodón gigante!!!
Llegamos a Cartagena a las 16 hora local, en Argentina serían las 18, luego de haber salido desde Córdoba con un poco de demora porque había niebla en la pista. En Cartagena, había llovido y desde ya que la humedad que había era tremenda, verán los pelos mios en las fotos, todos pajosos!! Un asco! Ni hablar de que estabamos todos mojados con apenas hacer dos pasos.
La cosa fue que llegamos y lo primero que hicimos fue tomarnos un taxi hasta Bocagrande, que es la parte moderna de la ciudad, porque allí nos habían dicho que los dólares te los pagaban un poco más que en el resto de la ciudad. Tampoco fue tanta la diferencia al final. Inmediatamente después de esto, llamamos a Jorge, quien nos alojaría a través de CS. La casa quedaba bastante lejos, de todas formas, fuimos en taxi, pero Jorge (de remera negra en la foto) nos recibió de la mejor forma y con la mejor onda, tal es así que lo primero que nos dijo fue que acomodaramos la mochila y que saliamos para el centro de la ciudad.
Así fue que fuimos a la Ciudad amurallada (la muralla la ven en la 2da foto) donde Wilman, un amigo de Jorge, nos hizo probar varias comidas típicas: sepan, carimañola (mandioca rellena con carne), jugo de corozo (4ta foto), jugo de maracuyá, tripa de cerdo (que no estaba bien lavada parece y tenía gustito a algo conocido jajaja), tamarindo (una fruta). Estuvimos dando vueltas por allí un rato largo, ya verán las fotos con las casas con esos balcones típicos de la ciudad (6ta foto)
Eso fue nuestro día. Ya para cuando escribo esto, estamos muertos de sueño. Son las 2am acá y hace un rato volvimos de comer arepas rellenas de muzarela y pollo y varias cosas más (una bomba, pero riquísima). Para mañana cambiamos los planes. En vez de pasar Navidad allá, nos vamos a ir a Playa Blanca, que es la mejor playa de Cartagena, según tenemos entendido. Pasaremos Navidad y volveremos el 26 por la tarde para Cartagena a casa de Jorge, asi que no vamos a poder conectarnos porque no hay casi nada allá, solo playa y aguas clarísimas!
Les dejo algunas fotos. Besos a todos y FELIZ NAVIDAD!!!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Horario de Llegada.

Acá dejo la tabla con las llegadas de los vuelos al Aeropuerto de Cartagena de Indias. El vuelo llega a las 16.10 hora colombiana, procedente de Lima (Perú)

sábado, 25 de julio de 2009

Proyecto viaje a Colombia y Ecuador.

En el próximo verano la idea es conocer un poco más al norte de lo que conocí el verano pasado. Es el turno de Colombia y Ecuador. La idea es armar una ruta de viaje con algunas ciudades que nos interesan conocer y luego, ver qué recomendaciones tenemos sobre otros lugares y ver cómo se modifica el trayecto.
Por lo pronto el viaje es: Vuelo a Cartagena de Indias - Barranquilla - Santa Marta - Parque Tayrona - Bucaramanga - Bogotá - Manizales - Cali - Pasto - Ipiales - Otavalo - Quito - Baños - Puyo - Manta y recorrer la costa hasta Montañita - Guayaquil y luego Lima desde donde sale nuestro vuelo de vuelta a Argentina.

Seguiré subiendo información!
Saludos!

jueves, 2 de abril de 2009

Mochileros al Machu Picchu -2da Parte- Ruta Alternativa

El Machu Picchu era la razón por la que estábamos viajando. Ya desde que llegué de mis vacaciones en Enero de 2008 sabía que el verano siguiente iba a conocerlo, sea como sea.

Todo comenzó en la casa de Wilman, cuando con todos los viajeros allí reunidos, decidimos unirnos y contratar juntos la excursión. Fue así que entre todos, nos levantamos el sábado 3 de Enero, bien temprano y nos fuimos hacia la Terminal de Santiago para comenzar la ruta alternativa. A la Terminal se llega de esta forma: Pueden tomarse un taxi desde la Plaza de Armas por el cual no deben pagar más de 3 soles. Otra forma es caminar, y no queda tan lejos. Una de las calles que bordea la plaza es Santa Clara, luego se transforma en Calle Hospital. Siguiendo por esta calle, caminan una cuadra más luego de pasar el puente. Allí verán una calle bastante más transitada que por la que van caminando en la que deben doblar. Verán varias agencias de transportes, lo que deben hacer es pelear el precio. Si caminan cuatro o cinco cuadras llegarán a la entrada de la Terminal, pero pueden contratar en estas agencias que mencioné.

Nosotros pagamos 40 soles cada uno (éramos 10) y nos llevó directamente a la Hidroeléctrica. Generalmente no van hasta allí pero si son muchos pueden negociarlo. Nos salvamos de parar en Santa María y solo paramos en Santa Teresa para comer. Si hacen combinaciones, pueden contratar colectivos que los lleven o bien taxis. Desde Santa Teresa a la Hidro, es fácil de llegar, deben cruzar el puente, o ver si pueden pasar por alguna oroya.

La ruta hasta Santa Teresa es complicada. Muy poco lugar para dos automóviles, el precipicio besa los neumáticos y la altura empieza a molestar. Nosotros habíamos desayunado un yogurt y nos cayó muy muy mal porque el camino es mucha curva y el conductor levantaba la velocidad por riesgo de derrumbe. Debíamos pasar rápido.

Ya en la Hidro, era cuestión de caminar. Fueron 4 horas de caminar tranquilo, por un camino de piedras y que gracias a mi largo caminar, podía ir de durmiente en durmiente, lo que me salvó de varios dolores en los pies. El camino es hermoso. Con vegetación abundante y el río bien furioso, durante el camino es común encontrarse con gente del pueblo que va y viene de Aguas Calientes, pero también con muchos viajeros.

A Aguas Calientes llegamos aproximadamente a las 6 de la tarde. Mucho para hacer no había. Nos sentamos un poco a descansar y luego sacamos las entradas para el Machu Picchu. Nosotros pagamos 62 soles porque teníamos carnet de ISIC. Sin carnet sale 126 soles. Nos alojamos en el hostal IntiWasi por 25 soles los tres, luego de regatear bastante.

Luego de que la lluvia nos impidió subir el domingo, el lunes fue el gran dia. Partimos 3.30 de la mañana desde el hostal rumbo a lo que buscamos desde que salimos de Bahía Blanca... Era de noche, pero con las linternas nos iluminamos el camino hasta que luego de 50 minutos de subir escalones sin parar mucho para descansar, llegamos a la entrada del parque. Eran aproximadamente las 5 am y el parque abría a las 6.


Llegada la hora tuvimos el honor de haber sido los primeros turistas del día en ver como se asoma imponentemente la ciudad escondida. Es increíble, todo hecho a la perfección, cada cosa con un significado bien justificado. También inmediatamente reservamos número para subir al Wayna Picchu, que solo entran 400 por día, al cual subimos a las 10 de la mañana, así que todo el tiempo anterior desde las 6 fue para explorar la ciudadela. No se como contarles lo que es, tienen que estar ahí, verlo, sentirlo, ponerse en contexto histórico para ver cómo pudieron hacer semejante cosa.

La subida al Wayna Picchu es tremendamente exigente, cansadora, aunque no voy a ser tan extremista para decir que alguien que no tiene buena condición física no puede hacerlo. Había gente grande que poco a poco fue subiendo. Así que no se desesperen. Era hora de almorzar, y lo hicimos allí arriba. Desde arriba se ve tan pequeño lo que realmente es enorme. El paisaje es hermoso, para detenerse y admirarlo. Es genial, impresionante, maravilloso y está muy bien elegido para ser de las 7 nuevas maravillas del mundo.